LOS MINISTROS
DEBEN PREDICAR LA VERDAD Y DAR EL EJEMPLO DE ESA AUTENTICIDAD COMO PARTE DE SU RESPONSABILIDAD.
El ministro que solo predica bien
en el púlpito, pero no da buen testimonio de su conducta al pueblo, es un hipócrita
y falso dirigente. Veamos: Mateo 23:27 y 28. !Ay de vosotros, escribas y fariseos,
hipócritas! porque sois semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera, a la
verdad, se muestran hermosos, mas por dentro están llenos de huesos de muertos
y de toda inmundicia. Así también
vosotros por fuera, a la verdad, os mostráis justos a los hombres, pero por
dentro estáis llenos de hipocresía e iniquidad.
Cristo afirma que los escribas y
fariseos se sientan solo en la cátedra de Moisés y por lo tanto rechazan su
evangelio. Aunque Cristo explico que la ley de Moisés llegaba solo hasta Juan
el Bautista y después debíamos pelear valientemente para entrar al reino de
Dios a través del evangelio, estos falsos dirigentes religiosos seguían haciendo
siempre los mismos ritos de la ley antigua y odiaban la doctrina cristiana del
nuevo testamento. Veamos: Mateo 23:1 Y 2. Entonces habló Jesús a
la gente y a sus discípulos, diciendo: En la cátedra de Moisés se sientan los
escribas y los fariseos. Cristo
explicó que con su venida al mundo, la ley de Moisés y los profetas o sea (El antiguo
testamento) se resumió a solo cumplir los dos primeros mandamientos de los diez
mencionados en la antigua ley. Y después nuestra tarea sería obedecer lo que el
Hijo de Dios ordenaba.
Los Fariseos y falsos religiosos predicában bien, pero no cumplían con lo que Dios les requería en el Antiguo
Testamento. Por eso en el cristianismo no se puede predicar bien en el púlpito y
hacer lo malo en la conducta o convivencia del ministro. A lo anterior, Dios le
llama “Hipocresía” y la hipocresía la aborrece Dios. Veamos: Mateo
23:3. Así que, todo lo que os digan que guardéis, guardadlo y hacedlo; más no
hagáis conforme a sus obras, porque dicen, y no hacen.
El apóstol Pablo le recomienda a
Timoteo que no se comporte como un hipócrita y que lo haga todo con pureza para
ser ejemplo a los demás cristianos. Veamos: 1
Timoteo 4:12. No permitas que nadie te desprecie por ser joven. Al contrario,
trata de ser un ejemplo para los demás cristianos. Que cuando todos oigan tu
modo de hablar, y vean cómo vives, traten de ser puros como tú. Que todos
imiten tu carácter amoroso y tu confianza en Dios.
El apóstol Pablo le pide también a
Tito que sea un siervo fiel a Cristo, no solo predicando bien, sino también dando
un buen ejemplo de cómo debe de comportarse un buen cristiano. Veamos: Tito
2:7. Tú mismo tienes que ser un buen ejemplo en todo. Enséñales a hacer el bien
y, cuando lo hagas, hazlo con seriedad y honestidad.
¡DIOS BENDIGA SU VIDA. AMEN.¡
DIOS BENDIGA SU VIDA. AMEN.
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